Por: Barlovento Bogar XIII

Inicia diciembre, aproximándose cada vez más a prisa el próximo año, el cual parece muy incierto. Con el fin de ayudarles a que los próximos meses sean más llevaderos, el reconocido astrólogo Barlovento Bogar XII nos comparte, en exclusiva para Estación esperanza, una serie de pronósticos para el 2022.


Acuario. La delicada situación en la que te encuentras no va a cambiar de manera abrupta si no tomas las medidas necesarias para ello. Debes salir de ese topor que te envuelve, despabilarte y decretar que hacen falta mejores condiciones laborales para la clase trabajadora. Ánimo, tú puedes. Tu color, el Pantone 19-1664. Tu aliado, Cáncer. Tu frase “el ser social determina la conciencia”.


Piscis. Son días difíciles para todos, pero especialmente para ti, Piscis, que pensamientos negativos cruzan tu mente como barcos con las velas tendidas. Recuerda, si bien la acción individual es necesaria, el verdadero cambio se encuentra en el complejo entramado de relaciones sociales que nos atraviesan. Deja de pensar en el individuo atomizado y comienza a ver en la comunidad la posibilidad de cambio, te llevará a otros costas, mucho más soleadas. Cuando te sientas incapaz de alcanzar puerto, acuérdate que tus velas están desplegadas y por mucho mar de incertidumbre que navegues, en algún momento alcanzarás la costa.


Aries. A pesar de que los astros se encuentran alineados para que tú, Aries, explotes todo el potencial creativo que duerme en tu interior, las condiciones en las que te encuentras no permiten que la detonación sea equivalente a los megatones almacenados en ti, y no pase de un estallido de pirotecnia con uno que otro efecto especial y una luminosidad artificial capaz de cegar a uno que otro. Las ocupaciones para simplemente reproducirte como un asalariado más opacan todo el brillo que hay en ti. No desfallezcas, “más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.


Tauro. La muerte nos ronda a todos, a cada momento y como dicen: cuando te toca, ni aunque te quites; y cuando no te toca, ni aunque te pongas. Pero ojo, especialmente te vigila a ti, Tauro. Cuídate de levantones, ejecuciones, desapariciones forzadas y balas perdidas. Un poco más de precaución no está nunca de más; caminar con la señal de la cruz en tus dedos, una al pecho y otra a las espaldas, pues nunca se sabe de dónde vendrá el proyectil teleológico.


Géminis. Salir a correr alrededor de la manzana el fin de año, dará frutos, pues se percibe un viaje cercano. Las circunstancias no aparecen del todo claras: si por desplazamiento forzado, por cuestión laboral o por actividad lúdica. ¡Ten listo el equipaje! No olvides el protector solar con factor mayor a 30, aun así tu viaje sea a la tienda de la esquina, pues  la intensidad de rayos ultravioleta se prevé en un nivel de 11 puntos. Tampoco olvides tu maleta con documentos importantes por si tu viaje es el refugio en el exilio, acompañado de una caravana que se dirige al norte, precisamente por las condiciones de vida que el propio norte impuso en tu país. Tu número de la suerte es el:


Cáncer. Oportunidades de empleo se abren en tu horizonte próximo, Cáncer. Desafortunadamente, la precariedad laboral no parece querer renunciar a ti. Si te encuentras actualmente en un empleo, y contemplas la posibilidad de cambiarte a otro, ten en mente que las condiciones y prestaciones no distarán mucho de las vigentes; por otro lado, si al presente formas parte del inmenso ejército de reserva, no creas que tu baja de las filas de dicho regimiento será en escenarios de garantías sociales y certidumbre económica. Pero no te desanimes, vive el presente, el día a día, carpe diem.


Leo. Es tiempo de desempolvar la credencial del gimnasio que abandonaste hace ya tiempo; de emprender, ahora sí, la dieta que según empezarías nada más pasando el día de la Candelaria; de buscar un especialista en nutrición; de dejar de fumar, o al menos fumar menos. Hoy por hoy, el estado de salud recae casi por entero en los hombros del individuo, y no se les vaya ocurrir enfermarse, porque no hay gracia que los socorra. Especialmente tú, Leo, cuidad tus niveles de azúcar y presión arterial, el estrés y mala alimentación te están destrozando. Y aunque el COVID esté agazapado, no se ha ido del todo, y con tu condición, probablemente pases a ser una cifra disfrazadas más.


Virgo. Una persona del pasado se volverá a cruzar por tu camino. Sigue tus instintos, y si lo consideras prudente, finge no verle. Si tus sentidos advierten algún síntoma de incomodidad, mejor ignora al llamado de las casualidades o los deseos, y sigue de largo. Ya demasiadas aflicciones cargas en tu cotidianidad como para sumarle de pronto el shok traumático de situaciones pretéritas que no has podido a bien superar. No es recomendable que le vuelvas a abrir la puerta. 


Libra. Las necesidades espirituales de los nacidos bajo el signo de Libra no son simplemente necesidades en su crudeza originaria, sino que éstas han cambiado con el fluctuar de la humanidad; y cosas que no eran tan indispensables hace un par de décadas, hoy resultan imprescindibles para tu plena realización como entidad en comunión con El Universo. Por lo tanto, en el estado actual de los tiempos, a penas lograrás entrever un pequeño atisbo de la totalidad, la cual, por ser infinita, es probable que baste y sobre con ese minúsculo destello.


Escorpión. Es momento de tomar decisiones importantes en tu vida, Escorpión. Ten mucho cuidado en su elección, pues, cada camino que tomes, significa negar la posibilidad de existir a muchos otros, los cuales, eventualmente llevarían a derroteros desde donde brotarían nuevas posibilidades, que desde un principio habrás negado. Quizá lo mejor que podrías hacer sea dejarlo todo en manos del azar y que éste Universo, no los múltiples que sugiere la física moderna, donde, según ella, habrás recorrido todas las posibilidades de destino, lo resuelva sólo. O quizá sea momento de parar y no ver la vida como un cúmulo de decisiones, como un camino, sino como algo que a veces es preciso detenerse y simplemente contemplar. 


Sagitario. Tal vez te sientas solo, querido Sagitario, en desarmonía y desconexión total con el planeta y el cosmos. Probablemente estés pasando por momentos de incertidumbre, sintiéndote abandonado en un mundo estoico ante tus angustias, perdido en un mar de oídos sordos. Lo más seguro es que tengas razón, y aquellos gritos desconsolados que diriges al universo se ahogan sin resonar en el interior del destinatario. Puedes desgarrarte la garganta o abrazar la gran paradoja espiral en la que nos encontramos, porque ella nos abraza a todos. Abraza el absurdo.


Capricornio. Que no te importe el qué dirán, que te tenga sin cuidado el sesgo de confirmación, el efecto Forer. La vida es muy corta para adoptar una postura dicotómica entre la pastilla roja o la azul. Puedes transitar, sin problema, de un lado al otro, y no por ello serás un enajenado que abraza la inconciencia invertida de un mundo invertido, y tampoco serás esa persona gris que todo busca explicarlo mediante la razón. Sólo recuerda cuántos crímenes y cuánta destrucción ha sufrido el mundo por el dios de la razón. Deja que inteligencia y sentimiento se hermanen y, evita en la medida de lo posible, que estos hermanos sean como Esaú y Jacob, como Caín y Abel, como Rómulo y Remo, como Michael y Fredo Corleone; deja que tu mundo se nutra de todos los estímulos que hay en esta vida.

  


Barlovento Bogar XIII

El universo es caos, por eso Barlovento se deja ir a donde sople el viento, en completa desarmonía.