Por: Elliot Vite


Desde un antiguo e inexplorado cerro del estado de Oaxaca, el príncipe de una comunidad nahua goza del bello horizonte frente a él. La efervescencia de la vida era imponente, inflando el organismo de vigor. Majestuosas arboledas estremecían el corazón cuando daban lugar al viento soplando entre sus hojas, tocando la canción más antigua, la más silvestre y reconfortante. Un sentimiento de beatitud dulcemente ardía en el cuerpo del joven guerrero, como si dejara toda una historia detrás de los suspiros exhalados para, así, dar paso a un momento de claridad y renovación de la energía vital. Lamentablemente, lo bueno dura poco. Un acontecimiento ha roto el perfecto estado de armonía con el ser, despedazando el alma que, por un momento, pretendía volar en su pensamiento, forzando el repliegue de la conciencia a la cruel vigía. Una sensación de amenaza era inminente. Un grito de muerte se apoderó del escenario para romper el silencio, el camino, como el monte mismo, que misteriosamente, en un instante había cambiado, dando la apariencia de otra dimensión. Citlalcoatl 1 Fuego, anonadado, no comprende el cambio de un paseo que ha dado muchas veces. La sangre periódicamente fluía más deprisa a medida que el siniestro fenómeno se hacía presente y la palma de su mano, con la dureza de una pelea sin remedio, esgrime una maza bellamente decorada para el hijo del rey; el mango estaba grabado con símbolos propios del combate, la parte contundente con revestimiento de acero, con puntas sobresalientes y una que otra piedra preciosa.

Es el año 2033, en ese mismo mediodía de un mes sin nombre, Citlalcoatl se entrega al sueño de un destino.

*Citlalcoatl, sintiendo el peligro en las entrañas, se detiene un momento para encomendarse a su divinidad de preferencia y así, envolver el temple de fortaleza espiritual; Cualquier dolor es soportable para llegar al punto de intereses. Estando lejos de su reino ermitaño nahua, no tiene otra opción que moverse a través de la espesura de una serranía que ya no reconoce*

Citlalcoatl 1 Fuego: – Con el permiso del cielo y la tierra, de las entidades presentes, yo, tu hijo querido, en sincera humildad, soportando la carga de un futuro incierto, le imploro a usted, señor Huitzilopochtli, señora Coatlicue, mi madre, mi padre, que miren con piedad a su devoto. A través de su majestuosa gracia, otórguenme fortaleza y bienaventuranza; Los caminos que recorrí, ahora ya disueltos, ya cambiados, me pesan gravemente, tanto quede he blandido mi arma. Extraños alaridos y una niebla espesa, gradualmente se apoderan del ambiente. ¡Oh¡, grandes potestades, guíen mi camino, protéjame de todo mal que no sea necesario.

*dispersa por los puntos cardinales diferentes semillas como ofrenda y pago al pedimento, unos segundos más tarde, el fenómeno se vuelve a presentar: unos siniestros susurros en una lengua desconocida abordaron la conciencia de Citlalcoatl estremeciendo su persona, erizando su piel…contrayendo sus músculos*

Entidad desconocida:- *a través de un enlace psiónico* O shar’as, Shi’el (siento tu presencia)…

Zhakul Inok (la oscuridad se retuerce)… ¡Shel’na Kryhas! (aquellos que soportan) ….

Citlalcoatl 1 Fuego:- ¿Qué son esas voces dentro de mí? El uso de la razón no funciona, son independientes…No puedo interrumpirlas…

Es como si estuviera a mi lado ¿Cómo es posible? Esas palabras, no las entiendo, pero misteriosamente, no siento aversión, al contrario…quiero llegar más…rápido

*El fenómeno, actuando de manera inteligente, siente la empatía del huésped objeto de comunicación; Entrando en lo profundo de su estructura psíquica, aprende el lenguaje de Citlalcoatl con urgencia de romper la conexión lograda*

Entidad desconocida: – Acércate…ven…Sigue las señales que te ofrezco, camina por la espesura, escucha lo que digo. Mira las hormigas, ellas te llevarán…Apresúrate, estoy muriendo…

*Gruñidos inquietantes se distribuyen con violencia entre la maleza. Citlalcoatl, enervado por el momento bizarro, ignora lo que hay alrededor de él, para fijarse en su necesidad de llegar a lo que impera; justo como un águila, qué, al mirar su presa, ignora lo circundante y es ejecutada en medio del vuelo por un cazador atento. Así, una guardiana de esas periferias, se hace presente con violencia inmediata, emerge de los arbustos para lanzar una mortal jabalina a los pies del príncipe como una clara señal de territorialidad, todo por estar con su arma esgrimida. Tomando ventaja de su posición, procede a emboscar al sujeto tensando su artilugio de guerra, para dar fin a su ilustrado proceder*.

Entidad desconocida 2:- ¡Hey, tú!, transgresor, detente ¿qué haces aquí? Estás en los dominios del clan Chalchihuitl Yaoyotl. Identifícate, guarda tu arma o procede a una detención, alférez. Si muestras resistencia, pelearás por tu vida.  No es un juego *En postura de combate, lista para dar un ataque fatal*

Citlalcoatl 1 Fuego:- *Sin guardar su arma y prontamente blandiendo su escudo de madera reforzada, gracias a una voltereta hacia atras* Soy Citlalcoatl 1 Fuego, hijo del Tlatoani Mexica. Príncipe de sus tierras y operaciones. Aquí yo reposo, como de costumbre, clarificando el pensamiento. No deseo combatir, pero tampoco he de mostrarme en su totalidad dócil. Permíteme, pasar, no causaré daño, ni soy invasor.

Entidad desconocida 2:- ¿Hijo del Tlatoani Mexica? ¡Vaya sorpresa! pero no me la creo… *se acerca peligrosamente, lo inspecciona de pies a cabeza, sin descuidar la dirección de donde perforará su jabalina en caso de un movimiento extraño* Sí…veo los símbolos de tu arma, eres mexica y mi pueblo tiene alianza. A partir de ahora, muestro neutralidad a tu persona, pero por las circunstancias, no dejaré de tener equipado mis pertrechos…También me gusta tener fe en mis semejantes, por eso no combatirás conmigo, hasta que se pruebe lo contario… Mi nombre es Tonantzin Tekiski; No soy hija de nobles, pero aun así yo gobierno a mi clan que si bien no es numeroso como el suyo, con los que tenemos hemos conseguido un reino asegurado y cada guerrero se desempeña a su máximo. Llegué a tu posición al estar haciendo una patrulla voluntaria; Una voz extraña se apodero un momento de lo cotidiano, difícilmente podría pasar desapercibido. Ahora al escucharte y superficialmente conocerte, sé que no fuiste tú quien emitió esos rugidos. No eras lo que, en el fondo, buscaba. Sin ofender, príncipe.

Citlalcoatl 1 Fuego:- ¿Tú también las escuchaste?…Unas palabras que desconozco me pusieron en vanguardia, seguida de otras que sí conozco, pero estaban moribundas…Busco el origen del siniestro, que si bien, me congela el ánimo, hace que hierva la sangre continuamente. Desde el momento que recobre la vigía, note que mi camino de siempre ya no era el mismo. A pesar de todo lo que ha pasado, la temperatura sigue igual, el sol igual, las sombras no tienen movimiento y una niebla espesa se apodera lentamente del lugar. Todo es diferente. Si no es indiscreción ¿experimentas algo similar?

Tonantzin Tekiski: Así es, príncipe Citlalcoatl…  justamente me ha pasado lo mismo… apenas y reconozco esta sección del monte, el cual por experiencia reconozco. En éstas periferias es difícil acceder normalmente, sólo busca-rastros especializados pueden llegar aquí, suponiendo que eres uno… Como sabes, el control de los reinos circundantes es impreciso; No es perceptible, como tal, qué frontera pertenece a quien en estos puntos sin referencia explícita dónde incluso tu reino ha tenido que reñir en sus fronteras con los demás pueblos belicosos…Aun así, aunque los demás clanes sean débiles, batallarán por su ideal…Supongo que cualquier cosa es posible, en tierra de nadie que nos encontremos aquí. Buscando yo, un confrontamiento relativamente aislado, parece ser que fui también elegida para poder percibir los cambios que mencionas, las voces desconocidas…como si el ciclo de lo cotidiano se quedara estancando en cierto momento, lo suficiente para que la repetición pase desapercibida. ¿Has visto al cielo? hay un ave que ha volado 3 veces el mismo lugar, a la misma altura, a la misma dirección, las hormigas siempre van, no regresan, las sombras no se mueven, ni una nube pasa…Me preocupa los sentimientos que emanas a través de tu energía expresada, pero es algo que yo siento, no me espanta en su totalidad, pero algo no está bien. Iré contigo, si no te molesta. Estamos solos en la incertidumbre, cuento con pertrechos adecuados, puedo ser de ayuda, príncipe. Si te molesta, le brindo disculpas, pero investigaré al igual que su persona la fuente del siniestro. No lo piense mucho, el tiempo apremia y, recuerde, “solos llegamos más rápido, acompañados más lejos”.

Citlalcoatl 1 Fuego:- Es lo que te iba a proponer, sólo no te confundas conmigo, no tendré mi equipo habitual de batalla a mi lado, pero me desenvuelvo ferozmente con lo que tengo. Más de uno, que ha disputado mi trono, les he hecho ver crueles tinieblas con mi estilo de combate. Pero, en fin, La vida está hecha para ser vivida. Tonantzin, sacarnos de onda entre tú y yo nos sesgará la visión de un llamado tan bizarro. Esta sensación de muerte, al moverse por mis entrañas, traba mis piernas, enmudece mi pensamiento y tu agresivo devenir a pesar de lo mortal que fuere, no sobrepasó a lo que ha hablado dentro nuestro, indicando que no eras el objetivo real. Sin pretensión de ofenderle. Al conocernos más formalmente, en esta situación en común, eres ya un alivio a este shock. Sigamos a las hormigas, mientras más rápido terminemos esto será de otra cuestión nuestros asuntos. Como un sueño, creo yo. Si te pasa algo en medio del trayecto, contarás conmigo como soporte, no te dejaré atrás y si hemos de combatir hombro a hombro, así será.

*Citlalcoatl le entrega una bolsa de semillas nativas, su nariguera  para concretar el pacto de lealtad, amistad y respeto; En reciprocidad, Tonantzin, le entrega otra bolsa de semillas nativas y una de sus jabalinas que posee en su espalda. Unidos por un azaroso encuentro que fue casi mortal, logran la concordia a través de perra adversidad. Saben que tienen poco tiempo, darse prisa es imperante pues el suelo que pisan, cada vez más bruto, crece con intención de lastimar al caminante, las ramas empiezan a estirarse en forma de punta lentamente, brotando de ellas impías espinas deseando penetrar todo a su paso, el camino de descenso se hace angosta a medida que pasa el tiempo… !El mundo se les desmorona entre más se tardan¡ La niebla no cesa, las hormigas encargadas de guiar se desbandan regularmente… Sufriendo una gran fatiga, han llegado a un punto de interés, una cueva que misteriosamente la niebla no cubre ya en su totalidad, salvando de caer a un barranco muy alto al par de soberanos que vieron doblar a las hormigas a su interior. Estando más adentro de su oscuridad, se deja ver un sendero iluminado  por unos cristales emitiendo pobremente un tono magenta debilitado; Desde los primeros pasos, Tonantzin toma la vanguardia, seguido de Citlalcoatl, ambos con los nervios a flor de piel. Ciertamente a ciegas, han avanzado una distancia considerable, ahora el suelo deja de ser pedroso, los pies se hunden en cierta viscosidad caliente, la luz de los cristales dejaba ver estructuras óseas sin aparente orden, esparcidas por los recovecos de la cueva. Un olor pestilente se apoderaba a medida que se acercaban a una figura extraña que se le escucha palpitar con agotamiento, respirando con fuerza…aferrándose a vivir. Todo esto generaba una combinación grotesca de sonidos de materia orgánica bruta, descomponiéndose, pero sin querer fallecer tan a prisa…retardando lo inevitable. Un aglomerado de cristales, destellan con fuerza sobre una cortina hecha de carne en necrosis, pus y nervios, lo cual Tonantzin rebaba sin perder su temple. Ante sus ojos, una masa de carne claramente muriendo, hace gala de un poder desvanecido. En donde posa, ha echado raíz de venas, arterías, hueso, nervio…musculo, diferentes extremidades rodean la bola qué al momento de detectar a ambos, se erizan y advierten de su llegada. Citlalcoatl y Tonantzin no dejan de blandir sus armas, pero están en shock, no comprenden lo que ven, lo que sienten, cómo sus sentidos, al no tener referencias del objeto, en su análisis perturban el pensamiento gravemente. La espectacular entidad al sentir esto toma la delantera y les habla a través de un enlace psiónico, con un tono masculino-femenino*

Entidad desconocida: – Ik sha’bi (Esta destinado) Anht zagatir nas (Díos los observa).

Soy parte del último brote del pozo de engendración de vida, lo que borra las tinieblas de lo árido. Nutro a donde paso… me expando. Una guerra… Más allá de sus fronteras celestiales se libra… Lloran las estrellas al ver sus…hermanas…consumidas por otro ciclo de nada. Vendrán… nos siente… nos buscan, pero al morir… yo los evolucionare, peleará su especie en el espacio. Ustedes lo verán, vivirán más…La siguiente escalada evolutiva les proveo. No tienen elección, vendrán los hijos del vacío y deberán pelear…para que se siga sintiendo la irradiante luz. He viajado… incontables distancias… Escondido por el supremo creador por temor a que el germen de vida quedará…en el olvido. En lo vasto de su jardín planetario fui lanzado para no ser alcanzado…Pero ha llegado mi fin prematuramente. Donde… muera, habrá el cambio evolutivo. Ustedes… yo… les he llamado para esperar lo inesperado…

*Sonidos de vísceras funcionando con dificultad, respiración grave y dolor interno son perceptibles. Clamor de tortura*

El Primigenio: Mis…extremidades, les dirán qué pasará…con ustedes, su futuro y cómo…han de guiar a su pueblo. Han sido elegidos por el cosmos…Toquen cualquiera de mis apéndices, verán…Enderecen su corazón, acepten su destino.

*Citlalcoatl y Tonantzin, en una especie de trance por la experiencia transpersonal, cargando a su vez con el peso de un nebuloso porvenir, ya que, como si de una divinidad se tratará, han escuchado como aladas sus palabras. Sin perder tiempo, se miran a los ojos y es Tonantzin quien decide ir primero, encargando su arma a Citlalcoatl. Al tocar la extremidad muscular, esta se enrolla en su mano noblemente, segrega alrededor de lo aprehendido una viscosidad para penetrar el antebrazo con unos filamentos, mismos que se conectan a su sistema nervioso. La punzada hace que en instantes se desvanezca para proceder a un sueño inducido. Imágenes de la gloria de su nuevo reino en conjunto se le proyectan a la mente expandida, acompañados de comentarios emitidos por la misma entidad.

*En esa primera visión profética, Tonantzin, dirigiendo junto a Citlalcoatl, ambos con vestimentas blancas y joyería brillosa de carácter simbólico de sus antepasados Tlatoanis, una joya de un peculiar cristal tallado adornando sus cabezasempapadas de gloriosa sangre enemiga. Reúnen a su pueblo guerrero para hacer el primer discurso unificador de su largo éxodo hacia la Ciudad de México, especialmente en la colonia Guerrero, anunciando el fin de una guerra imprevista que surgió a medida que avanzaban. Se entregan en comunión a una nueva era, dando esperanza y fortaleza a su nuevo reino, como su respectiva coronación como Tlatoanis*

El primigenio habla en susurro siendo un psicopompo del primer vaticinio: En donde reinarán…serán las ruinas de este mundo en que viven. Vendrán…verán los sueños de una guía fallida. Las altas torres sólo posaran como un triste recuerdo de un sueño a las estrellas… A través de su fuerza de unidad…pondrán orden al caos, convivirán con él. Las cadenas del viejo ordenya no estarán; tendrán nuevas y serásu mismo poder…Podrían destruirse, como los que ahora mandan….

*Segunda visión profética: Un desarrollo en su reino esplendoroso. Nace una nueva cultura y regresan los dioses del pasado encontrados en una ruina, rodeados de una misteriosa veta de esos mismos cristales rosáceos, dando un nuevo sentido devocional a los arquetipos clásicos de las divinidades nahuas. El cristal por sí mismo era un catalizador de las ondas psíquicas de cualquier ser vivo que lo porte, potenciando el desarrollo intelectual y físico al instante… Se trazan fronteras, la infraestructura de servicios básicos ve su época dorada. Un ejército poderoso se consolida. En esas tierras de nadie se vuelven un bastión de la humanidad que ha escalado el siguiente nivel evolutivo. El inmediato y futuro estudio de los cristales hace más preciso su aplicación a la potenciación de la especie humana. La tecnología gradualmente escala de nivel. Conocen el verdadero significado de su reino, se convierte en una visión redentora.

El primigenio: Mi regalo…se esparcirá, la vida cambiara. Deberán…sobreponerse al cambio…evolucionar a medida que todo…evoluciona. Sus dioses son importantes…llévenlos con ustedes. Conocerán otros que han estado perdidos, esperando ser encontrados. Deberán estar atentos…Exploren, busquen… Su territorio se consolidará…Bajo la luz del hermoso astro luminoso brillará su basamento piramidal como un estandarte del porvenir. El Cristal…el cristal…es la llave de su progreso, protéjanlo a toda costa…estúdienlo y déjenlo actuar…en ustedes.

Tercera visión profética: La vida en la tierra tomará otro curso. Una sola bandera para el género humano se levantará y será lo predominante. Las nuevas generaciones tendrán habilidades extraordinarias. Tu reino será perpetuo, unificador. Nuevos enemigos se avecinan, no serán los únicos, pero sí un adversario clave.  Un reino totalmente belicoso que pasó desapercibo llegará en forma de aliados a la hora de la verdad, en su gran guerra. Dos especialistas de su ejército se encargaran de ello. La victoria…es indeterminada.

El primigenio: La vida silvestre, que conocen y dan por hecho…cambiara; Aún más brutal de lo que es. Adversos ustedes, se sobrepondrán…en esos momentos, sabrán el valor de su…unidad…

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El cristal, Kaydarin, los hará superiores, tendrán la oportunidad de…experimentarlo…entre tantos  millones de mundos descartados….Serán atacados por diferentes facciones, una parábola de esperanza seca las lágrimas de un problema que por milagro…se resuelve.

Despierta…haz terminado, no debes saber más.

*Tonantzin con su cuerpo tendido en el piso, en cierto regocijo, se incorpora con apoyo de Citalcoatl prontamente proporciona y recupera la razón gradualmente. Con le sensación de tener un sueño lúcido pero que será real. Estremecida, se queda en silencio, sin saber cómo expresar adecuadamente el sentimiento de una grata revelación. Endereza su corazón casi a su totalidad, lo suficiente para indicarle a Citlalcoatl, su deber ahora.

Tonantzin Tekiski: Citlalcoatl, tú, en mi indefensión debido al contacto, sin saberlo a razón, pero por confianza y fe que te tengo, me has resguardado como estado en vigía para salvaguardar mi integridad en medida de lo posible, pues bien ya estás al lado mío….Ve, entrégate, observa lo que tiene para ti, este ser. Es difícil, para mí, príncipe, mí procesarlo en la lucidez pero estaré al tanto de ti; avanza e interactúa, yo te cuidaré.

*Citlalcoatl da un gran suspiro, de forma marcial se aproxima a la extremidad más cercana. Cerrando los ojos y apretando los dientes, ofrece su brazo aceptando el dolor del proceso antes visto con Tonantzin. Por alguna razón desconocida, la extremidad de la criatura, con lujo de violencia, usa sus filamentos, para atravesar completamente el antebrazo del príncipe y antes de entregarse al sueño inducido, la entidad le menciona:

El primigenio: Tú verás el dolor, el funesto mensaje de las sombras…

*Citlalcoatl, ya privado de la conciencia, emite clamor de tortura. Tonantzin se pone en guardia. El primigenio habla:

El primigenio: Detente… tiene que verlo…. Ustedes dos serán uno… Tienen que ver… ambas partes, por separado… Ritual… Intercambio…

*Tonantzin sin hacerle completamente caso, sigue en guardia para fulminar el caos antes de que tenga forma. Citlalcoatl empieza con sus visiones proféticas.

Primera visión profética: La tierra natal de ambos se corrompe. Cuando muere la entidad cósmica la putrefacción de la semilla divina envenena el monte circundante, que a paso lento se acerca a los territorios más poblados en un radio mayor a lo que ambos reinos controlan, sin posibilidad de quedarse. Los alimentos infectados harán de los primeros consumidores una bestia impía, sanguinaria… Deformada por el preclaro trastorno de transformación de vida, otorgándoles extremidades óseas afiladas, cartílagos, músculos complejamente desarrollados y un sentido instintivo propio de un depredador… Así iniciará su éxodo, en medio de batallas contra su pueblo infectado, pocos fueron los sujetos de aquella bacteria que se hospedaba en los consumibles, pero los suficientes para determinar la evacuación de los reinos. Una alianza dramática; Así será su desplazo. Llegaras a tu objetivo, pero las penas son grandes, el abrirse paso de lo remoto a lo general es una tarea ardua, al llegar a tu primera localidad sabrás que el problema de la corrupción del suelo ha llegado más lejos de lo que puedes concebir. Múltiples escaramuzas sangrarán a tu pueblo, tu gente, morirán tus allegados, tus amigos, familiares…por seguir el siguiente escalón. El camino será largo, tedioso, punzante, tu gente resistirá…pero no todos.  Desesperación…dolor, agonía, muerte, enfermedad…

El primigenio: ¿Te podrás sobreponer?…Para que un… nuevo comienzo… llegue… lo existente… debe ser… brutalmente… destruido… No entenderás mis palabras… pero deberán… elegir cuando el momento se los pida… ustedes… herederos… si titubean, toda esperanza de un futuro….regresará…al vacío. Con mi muerte, los íntimos lazos con los cuales me relaciono con la tierra se perturbarán…vendrá el cambio, no tendrán mucho tiempo…poco a poco, mi descomposición…será fuente para engendrar… otras formas de vida… peligrosas. Sin remedio, así pasara. Recorrerás diversos asentamientos sumidos en la locura de estos tiempos… yo sólo daré el estímulo final.

Segunda visión profética: Tu agotado pueblo, desesperado por domesticar las nuevas tierras, labran sin descanso, antes de poder disfrutar del progreso, muchos morirán desgastados de bruces en el suelo, la constante austeridad y el implacable clima caluroso merma en el espíritu de tu misión, revueltas, disidentes. El sacrificio será enorme, pero así será la recompensa ¿Quién estará vivo para verla?

Los dioses, hacen lo que pueden, pero lo real es más terrible. La bacteria ha llegado antes de lo previsto, las transformaciones azarosas representan un riesgo latente, poco a poco el infierno llega la tierra. El dios perdido entre los laberintos de concreto, de una dinámica ciudad sumida aún más en el caos, se hará presente no sin antes abrirse paso entre las bestias transformadas, jefes de guerra, clanes implacables… No estarán solos, pero otro grupo más especializado, sapientes del cristal, montan recelada guardia y esperan trabado combate.

Perderán credibilidad, aunque la posesión cristal reafirme su mandato, sus decisiones han costado las fibras sensibles de las familias al servicio de una visión ¿Cuántas veces más se tiene que poner al límite, al pie del cañón, a esos que vinieron del sureste?

*Citlalcoatl, con su brazo hinchado de la presión que ejerce la extremidad muscular sobre él, trata de zafarse aun en su inconciencia. La entidad primigenia, sin dudas, lo estabiliza a su estado de trance aplicando más dolor en su cuerpo, lanzando un clamor de tortura. Tonantzin, queriendo intervenir, pero sin poder hacerlo como tal, desquita su coraje a través de furiosas lagrimas que le hacen esgrimir su arma con fuerza. Al querer actuar, se da cuenta que sus pies han sido inmovilizados por otras extremidades musculares*

Tonantzin Tekiski: ¡Citlalcoatl, resiste; Estoy aquí, contigo!

El primigenio: Silencio…

*Le aplica dolor a Tonantzin para apaciguarla y lo logra*

Tercera visión profética: Tu pueblo, confiado en su desarrollo, se dividirá. Los hijos de tu reino se disputarán entre ellos, sin saber que la guerra de sus guerras se avecina.  Una facción que logró sobrevivir vendrá con todo el ánimo de erradicarlos, cuando sus relaciones diplomáticas son inexistentes, estando con la guardia baja. Su hora de la verdad, la gran prueba final de su resistencia y visión, sólo dos personas cargarán el peso de la resolución del enfrentamiento… ustedes, estarán en primera línea combatiendo, dejándolo toda una vez más. Negras nubes amenazan con extinguir la luz para siempre. El fuego consumirá la mayoría de lo establecido, tus murallas serán asediadas fuertemente, se apilarán cadáveres en tus calzadas.  La ayuda llegará tarde. No la verán llegar, pero resolverá. Ahí será su fin. La esperanza que recae sobre dos de tus héroes…. es indeterminada. El sueño nacido a través de esta adversidad será duramente sometido a tediosas pruebas; toda una época invertida en su cumplimiento será reducida a penosos escombros. Llorarán, príncipes, cuando no les quede nada para enfrentarse a lo real, cuando, ya despojados, aun tengan que entregar. Todos tus seguidores, esclavizados, torturados, transformados, rezagados… ¿Había diferencia entre quedarse aquí en el monte a tener que moverse hasta el punto designado?

El primigenio: No creo que puedan resistir…. no son ustedes a quienes buscaba.

*Aprieta el brazo de Citlalcoatl con fuerza, casi rompiendo su brazo, las púas de la extremidad muscular entran y salen para generar más dolor; Citlalcoatl, al borde de la locura y el desmayo le hace lanzar otro clamor de tortura. Tonantzin, recobra el juicio y sin pensarlo, en un gran esfuerzo, blande su cuchillo de cintura para tajar las extremidades que le someten y así liberar a Citlalcoatl. Tonantzin lo recibe en su regazo esperando recobre la conciencia, tratando la herida a la brevedad. La entidad primigenia sólo repliega la mayoría de sus extremidades hacia sí mismo, como si esperara ese movimiento*

El primigenio: Lo has hecho… pensando, que se dejarían consumir por mí como una última fuente de energía. Has cortado con destreza parte mi cuerpo… Tienes poco tiempo para recobrar la vitalidad de tu compañero. Después… Después, viviré…vivirán de verdad. Para salir de aquí, tendrán que… destruirme, combatirme… si es que son los verdaderos candidatos de portar la luz evolutiva. El tiempo… avanza… Peradak kural (Prisma de cristal activándose)

*Tonantzin, aceptado la gravedad de la situación, prontamente cierra los ojos y pide con fe absoluta, el apoyo de sus dioses para curar y revitalizar, a Citlalcoatl, para tener la fuerza física y mental de poder vencer.

Tonantzin Tekiski:- ¡Oh! Gran señora y madre Coatlicue, Itzpapálotl, padre y señor Ixtlilton, Huitzilopochtli; Me acosa la desventura y el infortunio. Madres mías, con su fervor al bajar la tierra e inclinación bélica que infunden, danos la bendición con tus gloriosa dadivas pues, tristemente, nuestras vidas corren peligro y hemos de combatir a muerte… Danos el vigor necesario que con humildad yo te ruego. Padres míos, ustedes como regeneradores de la vida, curanderos; sabio, con tu fuerte potestad, haznos llegar la salud expedita como el fuego a nuestros corazones, para que así, revitalizados con su dulce consejo, sanemos a punto de prepararnos para carearnos con el enemigo en breve y  podamos resolver. No nos desamparen, dulces divinidades ancestrales…

*Utiliza la sangre de Citlalcoatl y la suya para ofrendarlas rápidamente al suelo que pisa acompañados de un puño de semillas que en su cintura guarda. Sin perder un segundo, busca en su equipaje artículos de curación en casos de emergía. Procede a cauterizar heridas, poner vendajes, haciéndole mascar hierbas sedantes del dolor mezcladas con enervantes para incorporarlo, todo esto mientras sigue rezando… El primigenio, sin mostrar signos de piedad, se prepara para entrar en su primer y último combate real, el suelo empieza a vibrar por la acumulación de energía. Dos prismas de cristal rosa empiezan a levitar y a rotar progresivamente, con su punta hacia arriba, como si estuvieran concentrando una energía desconocida para liberarla con lujo de violencia.

El primigenio: El tiempo… sigue corriendo… ¡Peradak…aghanizha¡ (Rayo de prisma alineándose).

*Los remedios y la fe puesta por Tonantzin, surten efecto gradualmente; Citlalcoatl empieza a olvidar el dolor físico y su mente se empieza a tornar ágil por la masticación de aquellas hierbas selectas. Aún aterrado y ensangrentado mira a Tonantzin con miles de preguntas, pero sólo una es la verdadera en ese momento. Sin saber decirla, ella misma leyendo su mirada supo contestar.

Tonantzin Tekiski:- ¡Citlalcoatl, recupera tu semblante¡ *Lo zarandea y le da una bofetada* ¡Ya hemos pedido a los dioses, pero no podemos esperar resolución¡ ¡Estamos a punto de ser aniquilados¡ ¡Agarra tus pertrechos que al lado mío están y ponte en guardia lo más rápido posible, Citlalcoatl¡ venga, ponte de pie…*Lo ayuda a incorporarse, le da agua y se pone a la vanguardia para divisar lo que hará la entidad primigenia*

Citlalcoatl: Esas visiones… no importan. Si no peleo… no habrá forma de comprobarlo. ¡Maldición¡ soy un príncipe y esperé toda mi vida para pelear de verdad. No tengo todas mis fuerzas en mi brazo principal… pero así pasaré a la historia, entregando todo mi yo, todo mi ser; no por la visión… en tan poco tiempo, tanto vivimos y ahora, codo a codo, ante lo desconocido… *Se incorpora con imperfectos movimientos, pensando en su bella forma de morir a través de un trabado combate. Su mirada sólo desea ganar, sólo desea poner a prueba toda una época de adiestramiento castrense. Se posiciona al lado de Tonantzin y se ven a los ojos para en silenciosa confidencia, saber que están ambos en cuerpo, como en espíritu a una causa.

Tonantzin: Bien hecho, Citlalcoatl; yo sé que estás débil, haré lo posible por concentrar su atención en mí, pero ya sabes tú deber… ¡Ahora calla y concéntrate en tu labor¡ ¡No para siempre en esta tierra¡

Entidad primigenia:- El olvido… aguarda…  ¡Araziel khador, Andakur herak¡ (Sistema de combate listo; Comenzando la aniquilación)

*Los cristales, que permanecían apuntando y girando al techo de la cueva, siguen girando, pero ahora apuntan con letalidad, asignando cada cristal a un guerrero. Un destello de luz se acomoda en su punta, para dar terminar rápido con su cometida, lanza sobre Citlalcoatl un condensado rayo de energía que destroza su Chimalli con moderada velocidad, dándole oportunidad para moverse y evitar la pulverización. Tonantzin, aprovechando la distracción, lanza una Jabalina a una parte expuesta que aparenta debilidad, pero el otro cristal la incinera al vuelo dejando de accionar contra Citlalcoatl, a su vez, reacciona ante la excelente puntería de Tonanztin improvisando sus defensas*

Citlalcoatl 1 Fuego:- ¡Tonantzin, no puede disparar al mismo tiempo! ¡Avancemos ambos en círculo, cada uno en dirección contraria! ¡Encontremos un punto débil donde atacar!

*La tierra vuelve a temblar bruscamente, caen piedras y bloquean la entrada…Cualquier opción de escape es nula…El primigenio, en condición de consciente, ha escuchado sus palabras para prevenirse, usa sus extremidades dispersas como trampas para engancharles con el fin de tener un tiro mortal también ha levantado un muro óseo en torno a él. Citlalcoatl, como Tonantzin, se dan cuenta de su adaptabilidad y tienen que actuar diferente a lo previsto*

Tonantzin Tekiski: No hablemos más, Citlalcoatl; Nos ha escuchado y temo que pueda hacer más que eso…*Le avienta su tercera jabalina al mismo lugar para hacer tiempo y rectificar que es un punto de intereses defensivo. *

Haz lo que creas conveniente… no podemos pensar en algo en común, ni señas, ni palabras; Que sólo sepa lo que tiene que saber con alguien con quien riñes…En que perderá la vida a cualquier acometida que lancemos; No tendrá tanta energía…Y no nos dejaremos matar tan fácil…Siento rabia.

El Primigenio: Quiero… Destruir, aniquilar…erradicar. El olvido… aguarda. No son ustedes. Ya no habrá luz…Yo… los cegaré, tempranamente… Usurpadores…

*Lanza otra batería de rayos prismáticos sobre ambos de manera intercalada. Las extremidades relativamente independientes, tantean al área para cachar una presa*

Tonantzin Tekiski: -¡Movámonos ya! ¡Te veo en el otro mundo, príncipe!

*Citlalcoatl y Tonantzin emprenden una siniestra danza entre esquivar los rayos como a las extremidades asimismo tratando que sus armas puedan causar algún daño o distracción para librarse paso, pero es difícil porqué los rayos caen a medio metro de ellos en todos los flancos disponibles.  Tratando de moverse sin un patrón fijo para llegar a la parte expuesta, ocasionalmente son perforados por las extremidades y quemados por los rayos. Los gritos de dolor quebrantaban el corazón al ser escuchados, la piel desgastada…raspada, los músculos al punto de atrofiarse por el estrés de morir repentinamente, el sudor los mantenía fríos, la adrenalina a tope, enervados por salir victoriosos; Llevados al límite, entran a un modo febril en el cual, la fe como la técnica, juegan un papel importante en la potencia de una estocada o un golpe contundente; Su rapidez aumento como su capacidad de combate…Han perdido el miedo a dejar de existir. La entidad primigenia, cada vez más enfurecida por no poder asestar un buen golpe, hace acciones erráticas al tratar de ajustarse a la estrategia de cada combatiente, que le dan tiempo de sortear las extremidades entorpecidas. Citlalcoatl, olvidando sus heridas debido a su fervor bélico liberado, estando lo suficientemente cerca, se encarrera para llegar a la base de la entidad primigenia y da lo máximo de si al decidirse a fracturar el muro óseo con su maza, la empuña como nunca antes en su vida, forzando a su destrozado brazo a blandir su móvil de trascendencia.

Citlalcoatl 1 Fuego:- ¡Ahora tu verás mi verdadero poder! Nadie osa ponerme mano encima sin salir gravemente herido y no serás el primero. ¡Ahuízotl! (Demonio)

Toda una vida… *Impacto de maza de guerra chocando contra una pared de hueso* Esperando un oponente a mi nivel… *Impacto más fuerte de maza* ¡Aquí está mi destino! *Impacto aún más fuerte de maza*

Tonantzin Tekiski:- ¡Cuidado, Citlalcoatl¡ *Esquiva a una extremidad tratando de golpearla y un seguido impacto de laser*

*La entidad primigenia hace crecer un tentáculo de su parte expuesta superior, tomando a Citlalcoatl por el cuello, levantándolo para ejecutarlo con una inimaginable presión pero evitando negra muerte porqué Tonantzin lanza su penúltima jabalina a la raíz del tentáculo, majestuosamente volando en un tiro parabólico perfecto y sagazmente calculado. Por fortuna, el tentáculo se convulsiona, se retrae para integrarse a la biomateria y suelta a Citlalcoatl, mismo que no desiste de su deber, se incorpora de inmediato para seguir golpeando ya al debilitado muro; pues bien, en el momento que empezó a quebrantar su estructura, fue cuando la entidad se apresuró a repelerle. Tonantzin sigue esquivando las extremidades, como los tiros del cristal que aún le pueden alcanzar a manera de rodearle y encontrar una oportunidad, cualquier cosa útil…Sabe, en su corazón que no debe lanzar su último proyectil y que Citlalcoatl no aguantará mucho esfuerzo, pues se apagará su cuerpo.

Citlalcoatl: ¡Esto es porque mi amiga que me ha salvado la vida exponiendo la suya, perro desgraciado¡ *Un tremendo golpe en la zona fracturada hace notar su dolor ante un alarido  que hace temblar de nuevo el suelo. Tonantzin, se percata de un punto de interés en la parte trasera, una arteria expuesta a la cual debe llegar por medio de maniobras evasivas constantes*

Citlalcoatl 1 Fuego: ¡Es el olvido a quien a ti vino a buscar¡ *Golpea con la misma fuerza y logra exponer el órgano vital*

El Primigenio: – Pronto…he de morir, pero no…por eso, he de afligirme por el dolor inflingido…Es que… ¿realmente serán ustedes?….Mi vitalidad, disminuye por concentrar mi energía….en privarlos de su existencia…¿Pasarán, ustedes, la última prueba?  *La entidad primigenia, vuelva a concentrar sus agotadas energías para en un último intento, acabar con Citlalcoatl, pues ha robado enteramente su atención por como él ha traspasado sus defensas con puro golpe contundente, descuidando la posición de Tonantzín. La entidad primigenia, hace brotar del suelo, dos extremidades largas, sacrificando la actividad de las otras ya desplegadas con el fin, de arremeter y neutralizar a Citlalcoatl por medio de la presión al cuerpo, la estrangulación o un golpe aplastante. A punto de que ejecutara su acometida, Tonantzin, buscando un punto débil, llega a la parte trasera, aprovechando el estado de shock en el cual, la entidad primigenia entro al ser confrontada por un ser aún no evolucionado para sus estándares; Una arteria expuesta ha sido encontrada y en el momento en que la entidad arremetía contra Citlalcoatl, usa su arma punzo cortante para devastar la conexión sanguínea. La sangre, brotaba a chorros presurizados a tal grado de azotar a Tonantzin al suelo. Recuperándose lentamente pues salió expulsada con fuerza.

Citlalcoatl 1 Fuego: ¡Aunque lo que nos has enseñado, sea verdad, también lo será tu deceso por tu discordia expedita!…¿Te atreves a poner mano encima mío? ¡Yo, príncipe! *Empuña con más celeridad su maza y asesta un golpe de gran magnitud, haciendo que se exponga de nuevo la parte sensible frontal de la entidad primigenia, al verse vulnerada, lanza un alarido ensordecedor, que hace salir sangre de los tímpanos de ambos guerreros. Citlalcoalt, tratando de mantener su posición, se resiste a desvanecer pero a final, ha caído de rodillas en el suelo; Tonantzin, ya estando aturdida, el alarido le hizo despertar su sentido de urgencia a razón de la vulnerabilidad que había creado Citlalcoatl, el sangrado al oír el alarido, el desmayo de Citlalcoatl como la conmoción de la entidad también vulnerada por los ataques certeros, despejando su sistema de bloqueos mentales y sometiendo los músculos a un rigor que la expone a una hiper-vigia, de inmediato se incorpora, sujeta su última jabalida y corre a la parta frontal de la entidad para tener un tiro certero a lo que ahora se deja ver más a detalle, otra artería llena de estrés cubría el muro óseo. Llegando al punto de tiro y sin titubear en su acto, se planta en el suelo de la mejor forma posible para arrojar afiliado proyectil, con una precisión sobrehumana.

Tonantzin Tekiski: ¡No en mi maldita, perra pinche guardia¡ *Con la misma sangre que le corre sobre su cuerpo, moja el extremo del proyectil depositando toda la fe posible en el objeto, para validad la celeridad  y destreza del acto por medio del ritual de oblación.  Acciona profesional brazo y arroja la última jabalina de muerte*

Tonantzin Tekiski: *Cae de rodillas mientras se convulsiona la entidad primigenia en su dolor indescriptible. La sangre de Tonantzin tuvo un efecto más allá de lo esperado; Aunado el factor sobresaliente de la fe, la sangre humana, en su composición, era extrañamente incompatible con la entidad, catalizando el último golpe propinado a su mejor expresión posible de reducir a una ameneza*  Citlalcoatl…Maldito…Lo sabias….No íbamos a salir de aquí con vida….Nadie, ha notado nuestra ausencia…*Se desmaya a su suerte*

Citlalcoatl 1 fuego: *A punto de perder enteramente la consciencia, malherido, agotado y sangrante* No…Así…no debió de terminar….Ahora…los tres estamos a nada de…partir….*Suspira con gravedad y entra en estado de coma*

El primigenio: *Hablando en soliloquio para él-ella mismo, también lo profundo de sus corazones de ambos príncipes* Realmente…eran ustedes…Pero, sus limitaciones físicas….no estaban preparados…Muero más rápido que antes…Han sabido pelear con destreza y han asestado…mis puntos vitales…Antes de perecer….en el olvido aún me queda una cosa por hacer….Han pasado la prueba…

*La entidad primigenia usa sus últimas reservas de energía y las canaliza a sus inactivas extremidades del suelo; Las reanima y envuelve con ellas a Tonantzin Tekiski como a Citlalcoatl 1 fuego, les restablece su vitalidad como organismo. Como ser; Las extremidades inyectan liquidos regeneradores, sus heridas se cierran, sanan en su totalidad…Poco a poco despiertan de fúnebre sueño y se quitan las extremidades que los tenían abrazados*

El Primigenio: Retornen del abismo, aún no es su tiempo…Vivan… tenían que pasar por esto… Como dirían, sus corazones; Sólo un momento aquí… Esto… llegará, yo no fui nada comparado a lo que se les avecina…Cuando muera…estos cristales…estos cristales Kaydarin los guíaran, protéjanlos, úsenlos, guárdenlos… Dentro de mí, hay más… No sólo ustedes, se desarrollarán… Estén… alertas. Los pude haber matado en su fatiga, pero han probado…lo que tenían que probar… Zerashk Gulida… (El olvido aguarda) Ya no puedo…contenerme… *Ultima exhalación, aceptando el tránsito a la muerte*

*Al momento que liberar su última bocanada de aire, la sangre que brotaba ya de las dos heridas importantes, se dilatan y rápidamente vacían su vitalidad, mismas que han acelerado su proceso de muerte, irrigando todo el suelo del sacro fluido que nos moviliza, qué al poco rato, generaba un aroma metálico indigesto. La masa de biomatería cósmica e inteligente se achata, colapsando todo su sistema deshabilitando toda función posible; Postrado en su lecho para dar paso a la putrefacción. Sin perder un segundo, Tonantzin y Citlalcoatl se reúnen*

Tonantzin tekiski: ¡Citlalcoatl¡…!Estás sanado¡ ¡Yo también!…*Empiezan a brotar se sus morenos ojos, catárticas perlas de un dolor extirpado* Observo…príncipe, a mi alrededor, Iluminado de un rojo tenue que los cristales tirados ya en el suelo empiezan a  emanan; Misma que obtiene de absorber los remanentes de energía de la entidad fallecida. Es…extrañamente hermoso, estar aquí después de todo lo sufrido…Absorta me quedo. *sollozando con ternura*

Citlalcoatl 1 Fuego: – No tengo herida alguna, Tonantzin, gracias por la observación y tu preocupación; Yo también estuve pensando en salvaguardarte actuando a la ofensiva, tuve que actuar… Me duele en el corazón, no poder haberlo hecho con celeridad, pero antes de palidecer note tu inmediata preocupación que me mostro la verdadera belleza de la entrega; Sí, me sabía ya muerto pero en ese último momento de conciencia después del dolor resistido, una sonrisa interna ilumino mi oscura fatalidad. Gracias, Tonantzin que somos iguales y eres princesa de tu comunidad aunque no lo reconozcas como tal…también desgastadas nuestras vestiduras reales, tus pertrechos de guerra al borde de quebrarse, nuestras armas achatadas, pero sin heridas…Antes de planear nuestra marcha, tomemos un fragmento de buen tamaño del cristal Kaydarin que regado esta y úsemelos como amuleto. Los 2 más grandes los llevaremos a las espaldas usando un mecapal…ya veremos cómo emplearlos cuando lleguemos a casa…Si no es que ha empezado ahora lo más difícil. Por donde entramos aún está bloqueado aún, trataré de hacer algo con mi maza. Tonantzin, prepara la partida, algo me dice que tenemos que llegar a prisa…

Tonantzin Tekiski: Citlalcoatl…hay una fina abertura en el techo y los rayos de luz se interrumpen en intervalos, pensé que era parte aún de la locura que hemos pasado…pero creo que alguien nos estuvo observando durante cierto tiempo.

Espía de la superficie *con una voz femenina y profunda*:- Bien hecho, Tonantzin… Jajaja, no será pronto cuando nos conozcas, de hecho, pasará mucho tiempo pero cuando escuches mi voz de nuevo, no será para buenas noticias… *Se va*

*Un golpe de ariete resuena en la cueva, algunos intentan penetrar la entrada. Se escuchan órdenes y voces marcando el ritmo de los golpes detrás del muro óseo y muscular que impide el acceso*

Citlalcoatl 1 Fuego: ¡Tonantzin! ¿Lo has escuchado? ¡Parece que no ha terminado¡ ¡Anda, hay que ponernos el amuleto y pongamos en guardia¡ ¡Maldita sea, otra vez lo mismo!

*Otro golpe resuena en la cueva, desquebrajando el muro. Se ponen los amuletos, dejan ciertas pertenencias al frente de la entrada para despistar y ellos se posicionan a los costados de la entrada para emboscar*

Tonantzin Tekiski: Esto parece una pesadilla, Citlalcoatl… Maldita sea. *Esgrime su arma cortante con fiereza*

*Otro golpe asesta la entrada, terminando de hacerla pedazos. Quitan los escombros con inteligencia para no ser emboscados y entran dos escuadras de reconocimiento; Una del reino de Citlalcoatl y otra del reino de Tonantzin. No le dan importancia al fondo, su deber es encontrar a ambos príncipes*

Líder de escuadra de Tonantzin: Aquí están sus pertenencias de nuestra dirigente…

Líder de escuadra de Citlalcoatl: Aquí también están las de nuestro príncipe… pero ¿Dónde están ellos?

Citlalcoatl 1 Fuego y Tonantzin Tekiski *aun con las armas dispuestas*: ¡Aquí estamos¡

*Las escuadras se posicionan frente a ellos y escuchan*

Citlalcoatl 1 Fuego:- Fieles guerreros ¿los ha enviado mi padre? A comparación de otros momentos donde me he perdido en la maleza, no he sido buscado…Eso me preocupa pues me hacen pensar que hay un motivo urgente para buscarme. ¿Tú qué piensas? Tonantzin

Tonantzin Tekiski: Les reconozco, soldados míos….Supongo que también mi madre los ha mandado a buscarme, no con las mejores noticias pues bien su fatiga y sus expresiones denotan urgencia…

Lider de escuadra del reino de Citlalcoatl: Oh, príncipes…¿En qué situaciones se han expuesto? Que ya sus prendas lucen destrozadas, pero no presentan daño alguno…Tu padre, Citlalcoatl, combate fieramente junto a su aliado principal, qué es el reino de tu compañera Tonantzin pues los otros reinos rebeldes han formado coalición para destruir nuestros Huey Teocallis. Malherido por pelear, manda a buscarte para que desempeñes tu cargo real y dirijas a nuestra comunidad en esta guerra. No hay tiempo que perder…la batalla se encarniza y te necesitamos como caudillo.

Líder de escuadra del reino de Tonantzin: La persona que su majestad ha puesto a cargo, ha mandado tropas de apoyo para el reino aliado, pero no tiene el impacto moral que su merced siempre presenta; A su vez, el padre del príncipe ha mandado apoyo para tener nuestros flancos cubiertos. Y necesitamos su guía, señora nuestra, pues sólo usted conoce como llegar a los corazones de todos para dirigir al unísono a tus fieros combatientes…para entrar de lleno al campo donde nos volveremos ilustres… Es preciso llegar ya…

*Citlalcoatl y Tonantzin se miran a los ojos tratando de asimilar los eventos pronunciados. Al hacer ese contacto visual, descubren un poder que el cristal Kaydarin provee al portador…La telepatía. Sin poder explicarlo, lo aceptan y lloran delicadamente al saber, que realmente hay un poder inimaginable dentro de los cristales. Entre ellos, en sus pensamientos transmitidos…sabían que los primeros signos de las profecías se iban cumpliendo*

Tonantzin Tekiski *sollozando*: Ha empezado…Citlalcoatl. Ustedes, valerosos guerreros, por encontrarnos y habernos indicado la situación, si hemos de sobrevivir ante ese enfrentamiento decisivo que nos aguarda, comerán con nosotros, serán ascendidos y formarán parte de un grupo especial. Por favor, usen sus mecapales para llevarse esos dos grandes cristales y los más pequeños llévenlos en un bolso y en el camino, cada uno de ustedes…hagan un amuleto con un fragmento que más les guste; También han de saber que ocurrió aquí, eso lo discutiremos cuando partamos.

*Seca sus lágrimas que aun brotaban en intervalos. Se incorpora en su totalidad y espera la salida*

Citlalcoatl 1 Fuego:-  ¿Cuántos días han pasado desde nuestra ausencia?

Lider de escuadra del reino de Citlalcoatl:- Han pasado 4 días, señor. Desde el segundo día empezó su búsqueda, al mismo tiempo que las fricciones políticas ya eran urgentes y sin solución pacífica.

Lider de escuadra del reino de Tonantzin: – Su majestad, lleva el mismo tiempo perdida que el príncipe Citlalcoatl. Es posible que nuestros enemigos en común, hayan notado su falta y aprovecharon para atacar.

Citlalcoatl 1 Fuego: – Sin duda…esto vino a cambiar nuestras vidas de manera imperativa. No hay vuelta atrás, Tonantzin, guerreros aquí presentes. No sólo peligra nuestras costumbres, nuestros reinos tan cordiales entre nosotros. Toda forma de vida se verá afectada por los sucesos venideros y debemos anteponernos, asegurar prontamente nuestro terrero y dar el siguiente paso en la historia. Nosotros, con nuestras coronas levantándose entre lo remoto de esta selva, con nuestra rica cultura, edificaremos sobre las ruinas que el oráculo ha predicho. Así será. Anden codo con codo, escudo con escudo, morirán nuestros allegados y esa misma condición nos debe hacer más expertos en el uso de las armas. Tonantzin, yo guiare a mi pueblo Masakoatl Yollotl para que se derriben las barreras de comunicación y mis tierras, sean suyas como de tu gente, que también es mi gente, princesa.

Tonantzin Tekiski: Citlalcoatl, mi pueblo, Tetekolo Tecuani escuchará con agrado tus noticias y yo… como gobernadora y soberana, encausare a mi gente para enriquecer la preclara unión que tenemos; Será nuestra cultura la esperanza del mundo…Aunque no soy de hacer promesar antes de tiempo, ahora más bajo la sombra de guerra, en mi corazón, en mi sensibilidad, sé que saldremos victoriosos…Aun así, si la muerte nos asola…los planes seguirán en marcha. Estos guerreros presentes serán los primeros en divisar la visión del cosmos, serán los heraldos y preservadores.

Estoy lista para partir, Citlalcoatl.

Citlalcoalt 1 Fuego: *En postura marcial y con sus pertrechos restantes equipados* Formémonos en dos hileras, alternando escudo con lanza, atrás los arqueros y marchemos a paso acelerado. Saliendo de la cueva, no estamos lejos si seguimos un atajo que conozco. Vengo seguido aquí. En el camino, guerreros, sabrán su deber ser. ¡Vayámonos!

*Salen de la cueva de manera uniforme donde predominó un silencio extraño. Caminando para llegar al exterior, en los pasillos de la cueva, los príncipes si bien tenían un juicio objetivo, los fantástico y dramáticos momentos que han vivido llegaban a su conciencia, tratando de formar una buena premisa para relatarle a sus dos escuadras de reconocimiento. Olvidaron los poderes del Kaydarin y como todos tienen un fragmento, prontamente se entendieron por momentos de telepatía, aceptado los príncipes un poder incomprensible al portar el cristal, como los guerreros aceptando los hechos como tal. Nada más tuvo que ser dicho antes de salir a las arboledas, pues entendieron su deber como portadores de una visión de un cambio trascendental en la humanidad. De regreso a casa, en una loma, todos se detienen para echar una mirada al paisaje y confirmar la veracidad de los eventos. El cerro pasó de un verde nutrido con una sorprendente variedad de flora y fauna a una elevación que perdía la belleza a medida que pasaba más el tiempo, la muerte de la entidad afectó a lo circundante, pudriendo, secando, liberando un hedor de materia en descomposición cada vez más denso. Lagrimas brotaron de todos al ver como su fértil tierra se corrompía, todo aquello que sustentaba la vida desaparecía o no era utilizable. Abandonar el lugar donde sus antepasados consolidaron una íntima relación con la naturaleza era una flecha que iba directo a los sentidos más sensibles de un ser humano en relación al despojo.  Con ira, voltean sus caras al sendero indicado, pues ya no hay nada por qué regresar de momento, como nada por qué quedarse ahora, sólo deben llegar para pelear, unir los pueblos e ir en dirección a la Ciudad de México y establecer la era dorada que predijo un oráculo estelar moribundo.

Elliot Vite H.

24 años. Libra. Gusta de Hora de Aventura, el Muay Thai, salir al bosque y la noche. Comida favorita: torta de tamal, chilaquiles y tlayudas