Por: Juana Acatlán

En mi país
Se confunde público con pueblo
Y pueblo con rebaño.
No es metáfora, son candidatos

La democracia es baile asesino.
Es una rueda casino[1].

Algunos, como trompos desbocados, giran
confeccionan movimientos elaborados,

otros de derecha a izquierda oscilan


de izquierda a derecha gravitan


de derecha a ultraderecha, gritan

y otros nada más marcan el ritmo,
plantados en su fastuoso sitio.

Se sueltan,
con otras parejas danzan
vuelven a alejarse, a reencontrarse
de pronto, otra plataforma los recibe
y lleva a sus descuadrados compases.

Si solos en la pista aparecen, empeñados en seguir bailando
un nuevo partido emergen, desde los escombros del pasado.

Unos a otros se pisan, se escupen, se codean.
Parecen olvidar que acaban de zapatear
con quien ahora de sus ataque es motivo
Y el director de orquesta (ciego, sordo) permite vilezas de todo tipo.


[1] La rueda de casino nació en Cuba, aproximadamente en 1956. Su nombre se debe a que surgió y se bailó por primera vez en el Club Casino Deportivo. Esta forma de baile haciendo un coro lo trajeron los esclavos africanos desde la isla de Annobón (Guinea ecuatorial) y es un baile tradicional de esta isla llamado Tombo Loso (tambor del pueblo), de esta isla también es originario el Cumbé lo que hoy se llama La Cumbia.


Juana Acatlán

Mexicana. poeta, no poetisa, sin la variación del masculino hegemónico, de compromiso social.